Vinos de Bodega Vistamar en Venezuela (Reseña)

Enologa Irene Paiva - VistamarComo les mencionamos antes Alimentos Fusari y Ana María Rodríguez, de Marcom Comunicaciones Integradas, nos invitaron a la presentación de los vinos de Bodegas Vistamar en el Salón Maracaibo del Hotel Tamanaco Intercontinental.

Comenzaron con una presentación acerca de la empresa y su filosofía, y un detalle a resaltar fue que tanto la información principal como la degustación fueron facilitadas por la misma Directora Enóloga de la bodega, Irene Paiva.

Irene es reconocida como una de las mejores enólogas de Chile, quien trabajó en Viña San Pedro y en los inicios de Viña Tabalí (bodega que comenzó como un proyecto de Guillermo Luksic en el Valle del Limarí), además de haber sido seleccionada hace unos años para dirigir el proyecto Top Winemakers.

De ella recibimos bastantes detalles de sus vinos, destacando (junto con Claudio Germain, Gerente de Mercadeo) la filosofía de cada línea de vinos. De esta manera pudimos conocer que los Brisa fueron pensados como vinos frescos asociados a actividades que los jóvenes realizan al aire libre, y lo hacen notar en las etiquetas de cada uno. Los Reserva los asocian a diferentes árboles típicos del país, plasmándolo también en las etiquetas y el Gran Reserva quiere reflejar la experiencia ganada por la empresa y acumulada en todos sus años produciendo calidad.

Acá entonces los vinos que degustamos en orden de servicio:

Brisa Sauvignon Blanc 2010 Brisa Sauvignon Blanc 2010
Color muy claro, casi agua, con tonos verdosos.
Aromas frescos a frutas cítricas, principalmente piña y algunas notas florales.
Ataque suave en boca, con acidez notable pero bien balanceada, que lo hace sentir también fresco y joven pero con un cuerpo notorio, no precisamente ligero, producto quizás de la combinación de tres fermentaciones de la misma cepa: una cosechada de forma temprana, otra unas semanas después y una tercera algo tardía, experimento que no deja de ser interesante.
La persistencia es media, con un final con buena acidez y a la vez notas dulzonas propias de la fruta, pues ninguno de estos vinos tiene azúcar residual.
La armonía se hizo con dados de lomo de salmón crudo con queso crema, muy bien lograda por cierto.
Brisa Merlot 2010 Brisa Merlot 2010
Color violeta intenso, muy limpio y brillante.
Aromas frescos a frutas rojas y negras, entre ellas ciruelas, y algo dulzón, como vainilla.
En boca el ataque es suave, con taninos notorios pero bien equilibrados con la acidez. Estos vinos no llevan nada de madera, pues se busca resaltar la fruta y el terroir y su cercanía al Pacífico.
La persistencia es media a larga, y el final es bastante agradable con ligeras notas y retrogusto ahumado.
Las armonías para este Merlot y el siguiente se hicieron con tapas en base a jamón serrano, salchichón español y roastbeef.
Brisa Cabernet Sauvignon 2010 Brisa Cabernet Sauvignon 2010
Color violeta intenso, limpio y brillante, muy similar al anterior, aunque la luz del salón no ayudaba mucho a apreciar esta característica.
Aromas a frutas rojas, como moras y cerezas maduras, combinados con notas tostadas de madera y vainilla. Comentó la enóloga que esto se debía al hecho que precisamente a éste vino sí le dejaban fermentar, pero poco tiempo, en barrica, al final de proceso previo al embotellado.
En boca también es de ataque suave, destacando la fruta y un retrogusto ahumado ligero muy interesante. De cuerpo medio y taninos y acidez suaves, muy apropiado para carnes rojas.
La persistencia es media a larga, con un final sabroso entre ácido, dulce y un pequeño toque amargo. Muy bueno.
Sepia Merlot 2009 Sepia Merlot 2009
Color rojo rubí con violeta intenso.
En nariz muestra buen balance entre frutas maduras rojas, negras y especias, así como notas tostadas y algo de cacao que le aporta el añejamiento en barricas de roble, pero se destacan más los aromas terciarios provenientes de la guarda en botella. Muestra un buen equilibrio entre todos estos aromas, haciéndolo un vino tipo reserva correcto, que sería interesante probar en dos o tres años, para comprobar cómo evoluciona.
En boca el ataque es suave, con buena sensación de frutas rojas maduras, cacao y algo de vainilla; es más tánico que los anteriores, dando la sensación que debe acompañar bien platos basados en carnes rojas sencillas.
De larga persistencia, su final es bastante equilibrado con cierta nota amarga y buen retrogusto.
Para armonizar sirvieron pinchos de lomito y pollo en finas hierbas.
Gran Reserva Cabernet Sauvignon-Syrah 2008 Gran Reserva Cabernet Sauvignon-Syrah 2008
Color rojo rubí con tonos violeta y ribetes aclarados.
En nariz muestra de inmediato el paso por barricas de roble, con acentuación en los aromas ahumados de la madera, algo de cuero y cacao, más notas dulzonas de fruta roja confitada y especias.
En boca muestra muy buen balance entre taninos y acidez, y cuerpo bien logrado, aunque no muy voluminoso. También buena complejidad de sabores y aromas, lo que provoca dejarlo reposar en copa un rato para notar cómo van cambiando a medida que se va oxigenando el líquido. Las notas ahumadas y el tanino piden carne a la parrilla.
Final largo y sabroso, con tonos ácidos y dulces. Muy bueno.
Para armonizar sirvieron también pinchos pero sólo de lomito en finas hierbas, combinación muy bien lograda.

La enóloga terminó comentando que vinos de todas las líneas estarán presentes muy pronto en los anaqueles del país, incluyendo el Late Harvest, que ya estaba en el puerto de La Guaira.

Todos ofrecen tener una excelente relación precio/valor, hecho que confirmó el Gerente de Mercadeo cuando mencionó que los de la línea Brisa se venderán en un precio aproximado a los Bs. 39,00. Si es así, me tendrán entre sus clientes muy pronto.

Como nota interesante Irene Paiva comentó que, en un terreno a un lado de su casa, esta produciendo su propio vino, un proyecto que comenzó como un divertimento y del que ya lleva varias ediciones, lo llama “I Latina” y lo produce principalmente con Syrah y Carménère.

A destacar: El servicio y las armonías. La cordialidad y apertura de la enóloga, quien respondía con mucho detalle todas las preguntas e inquietudes.

A mejorar: Las copas, no apropiadas para sentir los aromas, eran copas cortas. Igualmente la iluminación, que no permitía apreciar bien los colores de los vinos.

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