Degustación de vinos de Corporación Askar
Considerando la situación que se vive actualmente en Venezuela fue muy generosa la invitación que nos hizo Corporación Askar a través de la periodista, especialista en gastronomía, cocinera, bloguera y buena amiga, Vanessa Rolfini. La idea, había comentado, era probar algunas botellas de las mejores etiquetas con buena relación precio/valor que tienen en esta conocida casa importadora.
Llegamos temprano a la sala de degustaciones de Licores Mundiales, y entre saludos y conversaciones para ponernos al día, nos sorprendió el número de copas que estaban acomodando en las mesas. Nos alegró también saludar a los comunicadores que iban llegando, pues ya hacía varios meses que no compartíamos.
Vanessa nos conocía a todos, por lo que además de agradecer la asistencia, abrió la sesión pidiendo que más que una degustación guiada, fuese una conversación entre amigos y conocidos siempre alrededor de los vinos que íbamos a probar. El sommelier Eliezer Rondón se encargó de hacer la presentación de los vinos.
El primer vino fue el Torrontés de la línea Raza Argentina, de la Bodega La Riojana, una cooperativa que produce vinos muy interesantes que ya tienen buen tiempo en el país. Fresco y muy agradable en boca, es un varietal que se aparta un poco del Torrontés de Salta, y que confesamos que nos gusta más que varios de los salteños disponibles en el mercado. Un blanco muy aromático, con notas cítricas y de flores blancas, buen cuerpo y un inusual final con buena persistencia. Bueno para abrir un almuerzo o para acompañar una conversa al final de una tarde calurosa. Muy recomendable.
Luego saltamos el océano con una serie de etiquetas de Señorío de Unx, de los pocos vinos de la española D.O. Navarra que se pueden conseguir en nuestros anaqueles; los produce la Bodega San Martín, nacida en el pueblo San Martín de Unx, en la Navarra media oriental; justo este año está cumpliendo un siglo de fundada.
El primero de esa denominación fue el blanco de la uva Viura, de menor intensidad en nariz pero igualmente fresco, de buena acidez y que bien puede acompañar un plato de ensalada o algunas carnes blancas. A este le siguió el rosado de la cepa Garnacha, la variedad más importante de esta bodega, que se mostró también muy agradable, fresco y aromático, con ciertas notas a granada y otras frutas rojas. Muy interesante.
El tinto joven de Garnacha de Señorío de Unx representa una de las cartas más interesantes del grupo, por un lado por separarse de la garnacha de Campo de Borja que bien conocemos aquí, y por otro lado por haber conseguido un buen tinto con esa cepa, sencillo pero con notas distintivas, que vale la pena saborear y aprender así a reconocer otra cara de España en lo que a vinos jóvenes se refiere. Buena fruta roja y algo de flores de violeta, con final algo corto pero con buena acidez.
El tempranillo joven de esa casa sorprende, al igual que el anterior, por mostrar una reconocida cepa española que se diferencia mucho de su típica representación de la Rioja, donde es estandarte. Acá muestra una complejidad inusual en un tinto sin crianza (quizás tenga algún paso ligero por barricas) y es en definitiva uno de los mejores vinos que se pueden conseguir en el rango de los cuatrocientos bolívares (si lo consiguen en menos, no duden en comprarlo).
Rápidamente volvimos a las botellas de Raza Argentina. Primero con el Malbec joven, muy típico de la variedad, con buena combinación de frescura, acidez y frutas rojas y algunas notas de frutos secos. Luego el Syrah, a nuestro parecer el mejor de estos tres tintos, lo consideramos muy bueno y recomendable. Y finalmente el Cabernet Sauvignon, una opción muy buena para alejarse de la homogeneización que esta uva genera en el mercado; muy recomendable también.
Finalmente Unai Elexgaray, directivo de la casa importadora, agregó como sorpresa una botella de Dolce, de Raza Argentina, un espumante dulce que recuerda a los Moscato d’Asti, muy fresco y agradable, con un dulzor notable, bien logrado, nada abrumador o empalagoso, con aromas florales y buena persistencia final. Eliezer mencionó que valía la pena probarlo acompañando un bienmesabe.
Un final de mañana muy grato sin duda, donde aprovechamos para agradecer a Vanessa, y especialmente a Unai, por la valentía de mantener una iniciativa como esta en unos tiempos tan difíciles para los emprendedores en Venezuela.


