Ya estamos en vivo en el SIG 2009
Ya estamos en el CIEC para el inicio del SIG 2009, ya estamos acreditados y arreglándonos para comenzar a transmitirles información.
Recuerden que puedes seguir todos nuestros movimientos con Cover It Live en esta dirección:
http://www.antociano.net/blog/index.php/sig2009/
Alli no solo pueden informarse, ademas pueden enviarnos sus comentarios, dudas e inquietudes.

Hola @antociano: qué agradable rato, distinto, original, único!!! Stands bien montados, variados, sorprendentes, sabrosos…gente muuuuy bien preparada para el evento (no debe ser fácil estar allí casi 12 horas durante 4 días, recibiendo e interactuando con esa avalancha de personas, respondiendo preguntas e inquietudes…). Importadoras de vino, tequila, licores varios, oferentes de Cursos de Cocina de alto nivel, elementos para la cocción de manjares, utensilios, charlas magistrales, libros de recetas y cockteles, degustaciones, rifas, artesanos del chocolate, jaleas, chutneys, mermeladas, ponches, infusiones…vaya, cualquier cosa es posible en esta SIG 2009. Qué diferente a alguna que asistimos en años anteriores, muy evolucionada, a contracorriente con lo cotidiano del país. Probamos vinos argentinos (Ruca Malen, Sophenia, Zuccardi, Trapiche, Alta Vista, Humberto Canale, Lurton…), chilenos (La Joya, Bisquert, Montes, Viña Tarapacá…), potugueses (Herdade do Esporao…), españoles (Martinez Lacuesta), degustamos exquisiteses como quesitos criollos (Bufalita), dips (Ananké), chutneys y mermeladas (Masala), hasta tequila (Patrón) y chocolates artesanales (Arcay). La nota baja? Parece mentira: la dada por la Academia de Sommeliers de Venezuela, para mas señas, el primer stand que visitamos. Nos acercamos y pedimos una copa de algún tinto que tuvieran a bien ofrecernos y la respuesta fue un “Ud está aquí para tomar licor o para aprender a degustar un vino?. Somos una escuela para enseñar a las personas a apreciar un buen vino y no para servirle una copa. Nos MOLESTA que nos pidan algo de beber”, por lo que pregunté que si los que no sabíamos de eso teníamos la posibilidad de que nos sirvieran una copa de vino y seguir nuestro recorrido. Bueh, nos sirvieron una porción y, por la misma, nos retiramos de allí para disfrutar una copita “regañada”, mala cosa esta: daña el feeling del momento. Librados estos efluvios nos perdimos entre la muchedumbre, feliz de estar allí, mucha risa y camaradería mediante.
Salud!!!