Vinos en los aviones

Son millones las personas que se trasladan por avión cada año y, sin ser grandes entusiastas del vino, una parte importante quiere disfrutar un poco en sus vuelos y esa necesidad aumenta mientras mas largos son esos vuelos.
Es abismal la diferencia en la oferta de vinos entre primera clase, ejecutiva y económica (imagino que tan abismal como la diferencia de precio de los boletos). Mientras en algunos vuelos en primera o ejecutiva tiene hasta 10 vinos para escoger en económica tienes la típica frase “blanco o tinto”.
Creo que esta es una de las ocasiones de consumo menos valoradas y menos aprovechadas por las marcas, sobre todo para las globales. Es una oportunidad desperdiciada de dar a conocer sus etiquetas emblemáticas que generarán un Brand Recall al momento en el que los pasajeros terminen sus vuelos.
Además seria una estupenda oportunidad para la industria del vino en general ya que podrían lograr mejorar la reputación del vino en los aviones que está casi al mismo nivel que la de la comida de los hospitales. Un ejemplo de esto es el único vino que Gary Vaynerchuk reseñó en un avión. Esto, muy a pesar de un reporte presentado el año pasado en el que se indicaba que las líneas de bajo presupuesto tenían buenos vinos.
Sin embargo estas reflexiones pueden que pierdan fuerza cuando nos hacemos esta pregunta: El vino que se ofrecen puede ser determinante para escoger una u otra línea aérea? Creo que hasta para un acérrimo amante del vino la respuesta es no.
Foto crédito: flynnkc
