Casa Lapostolle en el SIG 2012

Casa Lapostolle en el SIG 2012

Pude asistir al primer día de una irregular edición del Salón Internacional de Gastronomía (SIG) de este año y debido al cambio continuo de horarios de las degustaciones de vinos que estaban programadas para ese día, pude entrar solamente en esta presentación de tres etiquetas de Casa Lapostolle, bien dirigida por la experimentada sommelier Susy Sanchez.

Viña Casa Lapostolle se ha convertido en una de las bodegas de alto nivel de Chile, asesorados entro otros por el afamado Michel Rolland, apostando a los buenos caldos y exportando la gran mayoría de su producción, ha logrado grandes botellas como el Clos Apalta, que ha ganado puestos importantes en publicaciones de prestigio como la conocida Wine Spectator.

Copio acá un resumen de mis notas de las botellas que se probaron en la degustación:

  • Sauvignon Blanc 2010. Color amarillo pálido con notas verdosas. Aromas cítricos como de toronja y granada con algo de flores blancas. Luego de agitar se intensifican las notas cítricas, muy agradables. Ligero en boca, de cuerpo delgado, buena acidez, retrogusto frutal y con una mineralidad marina muy interesante. Final de persistencia media con un ligero toque amargo. Me gustó bastante.
  • Cabernet Sauvignon 2010. De color rojo cereza muy oscuro con notas violáceas. Aromas a frutos rojos (ciruelas, moras) y negros (cassis) algo maduros, especias como pimienta roja y blanca, algo de regaliz y pimentón rojo; luego de agitar se intensifican las frutas rojas y las notas a especias, mostrándose también algo de coco. En boca la entrada es suave, con buena acidez, cuerpo medio y taninos bien presentes pero equilibrados, de astringencia notoria. Final medio a largo con notas ligeramente amargas. Un vino que puede mejorar bien con mayor guarda en botella.
  • Cuvée Alexandré Merlot 2006. Color rojo rubí oscuro, limpio y brillante. Aromas a frutas muy maduras como mora y ciruelas negras y algo de especias como pimienta blanca, al agitar se notan además los aromas de la barrica, como roble y vainilla ligera. En boca el ataque es suave y muy agradable, de buena acidez y taninos potentes, cuerpo medio y retrogusto frutal. La astringencia es notable todavía, por lo que pareciera que le falta mayor evolución en botella. Final de persistencia larga con notas ácidas. Un vino a tomar en cuenta definitivamente.

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